Feria de oportunidades

Plan Nacional de Juventud

Para el desarrollo en terreno de su accionar, el VMJ ha desarrollado el Plan Nacional de la Juventud, cuyo objetivo es atender las diferentes situaciones que afectan al sector juvenil de nuestro país y trabajar desde una perspectiva participativa y descentralizada para con y desde los jóvenes.

El Plan Nacional de Juventud -PNJ- se constituye en la estrategia general de acción del Viceministerio de la Juventud en el marco del proceso de cambio que se ha iniciado en la República del Paraguay

Para esto el Plan Nacional de Juventud tiene los siguientes desafíos:

  • Desarrollarse como una Política Nacional del Estado paraguayo para abordar la realidad de su juventud y dar respuesta a sus intereses y necesidades.
  • Constituirse en una instancia que aborde integralmente la realidad juvenil y contemple una verdadera articulación e integración de diferentes ministerios y secretarías de estado.

Para ello se propone la conformación de una Mesa Interministerial del Plan Nacional de Juventud.  La misma estará coordinada por el Viceministerio de la juventud y conformada por representantes de ministerios y secretarías de Estado cuyas responsabilidades se vinculen al devenir de la realidad juvenil a nivel nacional.

Así también son promovidos los espacios de articulación intersectoriales a nivel nacional.

Los ejes temáticos sobre los cuales se desarrollan las acciones son:

Formación de Formadores en Derechos Juveniles

  • Salud
  • Derechos Humanos
  • Educación cívica
  • Comunicación Alternativa
  • Cultura
  • Derechos Laborales

Jornadas voluntarias del Cambio

  • Cultura
  • Salud
  • Educación Cívica
  • Medio Ambiente
  • Comunicación Alternativa

Centro de Investigación y Documentación

  • Archivo, documentación y sistematización sobre juventud en el país y la región.
  • Desarrollo de investigaciones sobre realidad juvenil.

Promoción Estudiantil

  • Centro de Estudiantes en Todos los Colegios
  • Universidad para todos

Plan Nacional de Juventud

El Plan Nacional de Juventud se constituye en la estrategia general de acción del Viceministerio de la Juventud en el marco del proceso de cambio que se ha iniciado en la República del Paraguay.

Conocer la situación actual de los y las jóvenes paraguayos/as y la de las Políticas Públicas que a ellos se dirigen es tarea inmediata a la hora de plantear la posibilidad de mejorar sustancialmente las condiciones de vida de los mismos. Más aun atendiendo a que éstos conforman un gran porcentaje de la población del país, y requieren de legislaciones y acciones que los amparen y ayuden a verse a sí mismos como sujetos y agentes de cambio en la sociedad.

La juventud paraguaya no se encuentra ante un panorama fácil, aunque la misma conforme más del 27 % de la población nacional, históricamente ha encontrado escaso apoyo del Estado en materias importantes, tales como: educación, trabajo, salud, cultura y participación.

El promedio de jóvenes no sobrepasa los 9 años de educación, y pensar en asistir a la universidad es, para la absoluta mayoría, poco menos que una utopía. El desempleo golpea fuerte a un 16 % de los jóvenes, los más afectados por esta situación, y el 80 % de los mismos carece de seguro médico.

Las Políticas Públicas de Juventud no han sido aisladas de las políticas del hambre, la enfermedad y el analfabetismo que ha caracterizado a los gobiernos anteriores en nuestro país.

Realizando un simple análisis de la situación del Viceministerio de la Juventud en la última gestión gubernamental, podremos evidenciar que nunca existió una estrategia articulada de políticas públicas, sino, en el mejor de los casos, se visualizan sólo aislados esfuerzos, vagos, inconexos y de reducido impacto, con el fin de justificar la existencia de dicha área.

Ante esta situación, se hace evidente la necesidad de empezar, de una vez por todas, a estructurar políticas públicas juveniles que se encuentren articuladas, y que lleguen a todos los y las jóvenes por igual, sean éstos de residencia urbana o rural, de sexo masculino o femenino, de un estrato social pobre o alto, pero por sobre todo que llegue a aquellos que han sido desplazados y excluidos históricamente.

En el Gobierno del cambio debemos priorizar con urgencia la implementación de políticas dirigidas al sector juvenil que den verdaderas respuestas a sus intereses y necesidades y que pongan fin a la exclusión y manoseo al que han sido sometidos todos estos años con una falsa inclusión discursiva desde el Estado.

Es la hora del cambio, es el tiempo de comprometernos, llegó la hora de desplegar nuestra rebeldía generacional frente a tantas injusticias.

Derecho a la Educación

Si bien el Viceministerio de la Juventud no tiene como responsabilidad directa el desarrollo de las políticas educativas para el país, sí tiene una responsabilidad indirecta en cuanto a su rol como organismo encargado de velar por el desarrollo y el cumplimiento de políticas que garanticen el desarrollo pleno y digno de la población joven del país.

En este sentido, son varios y extendidos los desafíos a los cuales hacer frente, desde aspectos que guardan relación con cuestiones de infraestructura y acceso, los elevados índices de deserción escolar, el restringido acceso a la educación universitaria pautado por una estructura educacional que de principio no ha generado las condiciones para acoger a la cantidad de jóvenes que egresan cada año del nivel medio, son todos aspectos de una realidad social que se traduce en mecanismos naturalizados de exclusión donde la mayoría de los jóvenes acaban siendo limitados en sus posibilidades reales de aspirar a mejores condiciones de vida, ya que esto se encuentra, entre otros factores, directamente relacionado a su nivel o grado de formación académica.

Por otro lado, tenemos aspectos que podríamos denominar de fondo y que tienen que ver con la calidad educativa impartida en los distintos niveles de la educación formal, la orientación de los contenidos, la metodología de enseñanza y los modelos altamente verticalistas que siguen primando en las instituciones educativas. Todo esto reproduce un modelo de sociedad que sigue distando bastante de la anhelada democracia de la que todos hablamos.

A partir de esta realidad el abordaje del eje educativo desde el Viceministerio de la Juventud se da a partir de la necesidad de formar una conciencia crítica en los jóvenes, asumiendo la educación y la cultura como herramientas liberadoras que deben ser encaradas en un proceso útil donde puedan combinarse la formación y la acción práctica en el camino necesario de transitar hacia la construcción de nuevas maneras y valores solidarios que vayan forjando la conciencia de las nuevas generaciones.

El VMJ asumirá una función de nexo entre la realidad educativa de los jóvenes de todo el país y la instancia responsable en esta materia, proponiendo y articulando acciones en este proceso; paralelamente propondrá y encaminará acciones concretas en lo referente al curriculum educativo en materias postergadas como derechos humanos y memoria histórica, apuntará a la construcción de esa educación liberadora tomando como herramienta principal la promoción de derechos y el desarrollo de acciones que posibiliten ponerlos en práctica mediante la transferencia de capacidades y el desarrollo de proyectos de exigibilidad.


Derecho a la salud

Son varios los elementos que se conjugan al momento de analizar las causas que desembocan en un sistema de salud que no sólo no responde a las necesidades de la población en general, sino que tiene falencias muy concretas en el esquema de prevención y atención, si a la juventud nos referimos. La preservación y promoción de la salud involucran algo más que el solo acceso a servicios sanitarios; la pobreza y las desigualdades son en nuestro país los principales obstáculos para gozar plena y mayoritariamente del derecho a la salud.

Las implicancias directas del incumplimiento de este derecho guardan una relación directa en el desarrollo global del modelo de país al que debemos apuntar. Un pueblo sin salud, es un pueblo sin futuro. Es aquí donde volvemos nuestra mirada a la pobre inversión que se viene desplegando en esta materia hacia la juventud.

Si bien existen esfuerzos realizados desde el ámbito público y más fuertemente desde el privado, especialmente desde las organizaciones de la sociedad civil, son esfuerzos inconexos que no han logrado establecer mecanismos de incidencia en las políticas públicas y que se encuentran fuertemente concentrados en la capital y centros urbanos de nuestro país.

Asumiendo que las políticas públicas de salud deben estar orientadas a atender demandas a nivel nacional, el sector juventud por sus características propias, además de estar contemplado en este esquema de atención integral de la población, requiere también de políticas sectoriales capaces de encarar desde una lógica preventiva fundamentalmente, y de atención especializada, aspectos propios que guardan relación directa con el bienestar presente y futuro de este sector.

Frente a esto, la competencia específica del Viceministerio de la Juventud apunta a responder aquellos aspectos que hacen a la salud del joven en dos perspectivas: prevención a través de la educación, y atención y tratamiento especializado. Ambos lineamientos se desarrollan en coordinación y articulación permanente con el Ministerio de Salud y organismos privados, encarando temas específicos como salud sexual, reproductiva, adicciones y prácticas saludables.

El trabajo de prevención prevé el desarrollo permanente de campañas donde mediante la incorporación de jóvenes voluntarios hemos conformado una base de promotores multiplicadores quienes con el acompañamiento técnico de profesionales impulsarán la tarea educativa en todo el país. Paralelamente, el VMJ está trabajando para el establecimiento de espacios de atención y tratamiento especializados en salud juvenil de amplio alcance y libre acceso.


Derecho al empleo

En los últimos años, nuestro país viene experimentando un importante incremento de la población económicamente activa, y esto no ha tenido un seguimiento en materia de creación de nuevas fuentes de empleo, lo que viene traduciéndose en un contingente cada vez mayor de desempleados, subempleados y de pobres, entre los que destacan los jóvenes.

Esta situación de falta de oportunidades para acceder al empleo además de las implicancias en términos objetivos, trae aparejada una carga psicosocial que afectan de manera particular al sector juvenil. Si bien los jóvenes son víctimas de violación de sus derechos en todas las dimensiones, la falta de empleo es vivida por la juventud como uno de los principales problemas, ya que ante esta situación ven afectado todo su sistema de acceso e incorporación a la dinámica social; al no tener trabajo, no logran satisfacer otras necesidades inherentes a su condición de jóvenes como el estudio y el acceso a actividades de recreación, y en general, el acceso a todo tipo de bienes y servicios, traduciéndose esto en una restricción directa para el ejercicio de deberes y derechos fundamentales, con un consiguiente sentimiento de exclusión.

Al analizar la problemática del desempleo y sus implicancias, resulta ineludible en la coyuntura nacional, remitirnos de manera particular en este capítulo al tema de la migración. La migración es uno de los aspectos que en los últimos años mayor impacto ha tenido en nuestro país. Si bien el proceso migratorio interno viene experimentándose hace ya varias décadas, esto, junto con el fenómeno de migración masiva traspasando las fronteras nacionales es un fenómeno que merece nuestra especial atención, ya que gran parte de la población migrante es joven. Frente a este fenómeno, si bien en el análisis estadístico de las causas de salida del país encontramos varias motivaciones; nuestra atención se centra en la causa laboral, ya que ésta es la que más impacto psicosocial viene generando en el seno de nuestra sociedad. El denominado “exilio económico” representa en la actualidad una de las principales causas que empuja a un gran contingente de jóvenes a abandonar sus hogares, sus comunidades, sus espacios de pertenencia y de referencia frente a la falta de oportunidades que les permitan aspirar a mejorar sus condiciones de vida mediante el acceso a empleo digno, o tan siquiera acceder a algún tipo de empleo.

El problema que representa para un país la falta de acceso al empleo, tiene una relación directa con las limitaciones para el acceso a otros derechos fundamentales de las personas. En nuestras sociedades, el empleo representa la única puerta de acceso al estudio, la salud, la alimentación, la vestimenta y la recreación. No tener trabajo significa no poder acceder a ninguno de estos bienes y servicios.

Si los jóvenes tuvieran cubiertas todas estas necesidades, que no son más que derechos no satisfechos, el tema de acceso al empleo representaría una carga socioeconómica y política cuantitativa y cualitativamente diferente. Por lo que la apuesta para la población joven, necesariamente debe tender al desarrollo de políticas que garanticen el acceso a los derechos humanos fundamentales. Mientras nuestra sociedad construye los mecanismos para responder a esta premisa, el Viceministerio de la Juventud debe asumir el tema, pero no sin antes delimitar que la responsabilidad en materia de políticas de empleo corresponde a otras instituciones, como el Ministerio de Justicia y Trabajo, organismo con el cual el Viceministerio de la Juventud trabajará de manera coordinada.

Las acciones específicas a ser encaradas desde el Viceministerio de la Juventud se desarrollarán en las siguientes vertientes: i) estudios sobre el acceso y la situación laboral de los jóvenes en el país, ii) impulso de medidas legislativas que posibiliten el acceso de los jóvenes al primer empleo respetando el código laboral y los tratados internacionales, iii) capacitación laboral mediante acuerdos con instituciones públicas y privadas, iv) creación de la bolsa nacional de empleo joven.


Derecho a la cultura

El derecho a la cultura es uno de los aspectos permanentemente aplazados y vulnerados; ya que al ser asumido desde una perspectiva de necesidades básicas para la sobrevivencia, éste no es visto como necesidad impostergable, ante lo cual el acceso a este derecho se encuentra directamente supeditado al nivel de ingreso de los jóvenes o en el mejor de los casos a una especie de “voluntad individual” que lleva a ciertos jóvenes a buscar espacios y formas de acceder a este derecho sin que el Estado hasta hoy haya asumido una responsabilidad práctica frente a este tema.

En la Declaración de la UNESCO sobre la Diversidad Cultural se define la cultura como: “el conjunto de los rasgos distintivos espirituales y materiales, intelectuales y afectivos que caracterizan a una sociedad o a un grupo social y que abarca, además de las artes y las letras, los modos de vida, las maneras de vivir juntos, los sistemas de valores, las tradiciones y las creencias”.

La cultura en todas sus manifestaciones es un elemento o una herramienta de un proceso de transformación social, de cambio, y el objetivo principal de los programas culturales es la inclusión social, lejos de ser cultura para una elite, pretende ser cultura para todos. A partir de esta construcción colectiva queremos forjar nuestra identidad, en la cual todos participan, cualquiera sea su condición.

La cultura cumple una importante función de cohesión al darle a una sociedad el sentido de identidad, pertenencia y de dignidad. Desde esta perspectiva las políticas de juventud que sean dirigidas a atender esta temática deberán estar orientadas a responder a las necesidades históricamente postergadas buscando el acceso y disfrute de la cultura por parte de toda la población joven del país en un marco de respeto a la diversidad.

Desde esta perspectiva, la tarea del VMJ será la de promocionar y fomentar las diversas manifestaciones de la cultura juvenil a través de espacios y mecanismos que posibiliten la libre expresión, potenciando este elemento como herramienta canalizadora para la construcción de nuevos valores y formas de relacionamiento y construcción de ciudadanía. El VMJ promoverá el acceso a la cultura nacional y universal en sus diversas expresiones sin discriminaciones, revalorizando el arte joven como instrumento educativo y puente de relacionamiento intergeneracional.

Derecho a la no Discriminación

Al hablar de discriminación estamos haciendo alusión a una problemática que atenta contra los derechos de individuos y grupos a partir del establecimiento de diferencias negativas basadas en aspectos como el sexo, origen, opinión, entre otros, que finalmente que actúan en detrimento del goce de los derechos.

Una característica particular al analizar este derecho, es que el sector joven de la población, por su propia condición de joven, es permanentemente sujeto de discriminaciones en nuestra sociedad, y esto se agudiza aún más en los casos de los grupos con identidades construidas a partir rasgos en común, así podríamos hablar de discriminación por género, tendencia sexual, religión, raza, minorías, lingüística, capacidades diferentes, condición socioeconómica, entre otros.

Los efectos de la discriminación agudizan cada vez más los procesos de exclusión social. Las derivaciones de esto, vistas desde la población joven, nos coloca frente a la necesidad imperiosa de desarrollar acciones concretas para encarar este tema, pues la falta de atención a esta situación de discriminación representa la supresión del potencial presente y futuro que tienen los y las jóvenes de ser agentes del cambio y a través de esto consolidar un nuevo modelo de sociedad.

El abordaje que dará el VMJ al tema de la no discriminación estará sustentado en el trabajo con sectores específicos con los cuales se abordarán diversos aspectos buscando generar mayores niveles de inclusión y participación de sectores vulnerados, y buscando el acceso sin discriminación a los derechos de los y las jóvenes de estos sectores: jóvenes indígenas, privados de libertad, portadores de VIH, madres solteras, entre otros.